ATRAPADA – SIEMPRE A DIETA?

Hoy os voy a hablar de  esa gente que se siente atrapada con la dieta. Personas que sufren día tras día el pánico de no poder volver a comer “normal”. Esto le suele ocurrir a esas personas que realizan dietas altamente restrictivas, la mayoría sin control del nutricionista. Muchas acuden a la dieta cetogénica, en la que el paciente deja de comer hidratos de carbono para perder el peso de forma rápida.

¿Qué daño nos ha hecho esto? la exigencia y el reto que se ha puesto el paciente para llegar alcanzar ese peso que jamás hubiese imaginado, ese peso que no le corresponde porque cada uno debe ser consciente de su constitución. Personas anchas quieren estar como palillos y luego no se sienten identificados con ellos mismos.

En la consulta, me han llegado a confesar que habían bajado tanto peso que llegaban a sentir grima de sí mismos, no reconocían que ese cuerpo fuera suyo. ¿hasta que punto hemos llegado? ¿hasta dónde queremos parecernos a esa persona de referencia? ¿somos fieles a nosotros mismos y nuestra constitución?

Está bien que queramos mejorar, alcanzar el peso que nos hace sentir bien y en que estamos y nos sentimos saludables pero si bajamos más peso del que nos corresponde, será prácticamente imposible mantenerlo y cuando queramos comer “normal” nuestro cuerpo cogerá peso de una forma cruel y eso nos duele, nos duele mucho porque estar delgado deja de ser “nuestro sueño” y se convierte en nuestra pesadilla. Cada persona tiene su limite respecto al peso y debemos ser conscientes de ello

El otro día en la cafetería donde suelo ir a desayunar,  una chica desanimada me decía que había probado miles de dietas, perdía peso y luego lo volvía a recuperar, estaba desmoralizada.
Mariola (así se llama) había estado haciendo la dieta Dukan, relataba que le había ido fenomenal para la operación bikini pero que  después del verano había recuperado la mayoría del peso, hasta ahí parecía no importarle pero luego comentaba que durante las navidades había dejado de hacer ejercicio y se había extralimitado con las comilonas. En resumen, me comentaba que la semana pasada pesaba 5 kilos más que hace 9 meses (antes de empezar la dieta proteica). Se asustó y corriendo acudió a una chica que se dedicaba a hacer dietas milagro bajo su propia experiencia. La chica no tenía ningún tipo de estudios, pero vendía sus remedios. Esta  chica le dijo que hiciera una dieta a base de líquidos y frutas.

Yo estaba atónita pensando en el hambre que debería estar pasando esa pobre mujer! Pero aún más sorprendida me quedé cuando me dijo que ella era incapaz de levantarse a las 6.30 de la mañana para ir al gimnansio (sabiendo que yo venía de hacer mi rutina y tan solo eran las 8.45 de la mañana), le di un mordisco a mi bocadillo y miré su botella que transportaba ese liquido amarillo-verdoso que le iba a dar sustento los próximos 10 días (madre mía!). ¿Enserio era capaz de no seguir una dieta equilibrada y baja en calorías y si era capaz de sustentarse con ese líquido 10 días? 

Mariola debería entender que el ayuno y las dietas muy estrictas la llevaran siempre al mismo punto de partida, la atraparan y la desmotivaran. Un orden, una disciplina y el logro de pequeños éxitos la mantendrán motivada, evitando dietas severas y efectos rebote.

Comentarios

  1. Me encanta tu blog!!

    Sigue así, a mi por lo menos me animas un montón
    gracias

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